INTRODUCIENDO TIEMPO DE DESTINO
Programando destino…
Uno de mis objetivos durante este viaje es regalar pelotas de fútbol a niños y niñas de países donde conseguir una no siempre es fácil.
Una pelota cuesta muy poco, pero puede significar muchísimo para quienes apenas tienen oportunidades de jugar con una. Al fin y al cabo, para echar un partido solo hacen falta una pelota, unos cuantos amigos y ganas de pasarlo bien.
Siempre que tenga ocasión, intentaré llevar un poco de alegría a través de algo tan sencillo como el fútbol. Porque hay sonrisas que valen mucho más que los 8 o 10 euros que cuesta un balón.
Jordi Romo
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Mucha actividad diplomática en un día que tenía destinado, principalmente, para recoger mi pasaporte ordinario que me fue enviado desde España, primero hasta Santiago y luego hasta aquí, Río. Tuve que llegar con mi bicicleta hasta la Embajada Española y luego pedir mi pasaporte, el cual, al principio, no encontraban. Me dijeron que se debía haber extraviado porque no lo veían por ningún lado. Cuando estaban a punto de decirme que volviera mañana para buscarlo bien, lo descubrieron en un cajón. Eso me tranquilizó mucho, pudiendo tener ya un pasaporte sin problemas de caducidad. De allí salí para dar una buena vuelta visitando una parte del Pao de Azúcar, que es una montaña en la que se ve toda la ciudad y con el mar a sus pies. Después, paseando por el litoral, viendo mil historias de gente tomando el sol, otros jugando al fútbol. Todo esto hizo que fuese una visita bien bonita para fotografiar. Luego, por la noche, cuando Andrés regresó, tomamos unas cervezas en su terraza contemplando las alturas de Copacabana con amigos y compañeros de trabajo suyos, Beto y Álvaro. Un buen rato de distracción y tranquilidad para antes del gran día. |
