LA VUELTA AL MUNDO
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PELOTAS DE FÚTBOL

Uno de mis objetivos durante este viaje es regalar pelotas de fútbol a niños y niñas de países donde conseguir una no siempre es fácil.

Una pelota cuesta muy poco, pero puede significar muchísimo para quienes apenas tienen oportunidades de jugar con una. Al fin y al cabo, para echar un partido solo hacen falta una pelota, unos cuantos amigos y ganas de pasarlo bien.

Siempre que tenga ocasión, intentaré llevar un poco de alegría a través de algo tan sencillo como el fútbol. Porque hay sonrisas que valen mucho más que los 8 o 10 euros que cuesta un balón.

Jordi Romo

Estoy en:
Distancia recorrida
51.137 Km
Países visitados
49
Sueños realizados
246
Diarios

La vuelta al mundo

La vuelta al mundo

Un día decidí que ya estaba bien de soñar con dar la vuelta al mundo y que había llegado el momento de intentarlo. Así que cogí mi bicicleta, preparé las alforjas y me puse en marcha. Por delante, miles de kilómetros, lugares desconocidos y un montón de gente por conocer. Aquí os cuento todo lo que me fui encontrando por el camino, lo bueno, lo malo y lo que ni siquiera me podía imaginar.

Sueños

Sueños

Siempre he pensado que los sueños están para intentar cumplirlos, aunque a veces parezcan una auténtica locura. Algunos se hacen realidad, otros se quedan por el camino y otros aparecen cuando menos te lo esperas. Este es mi pequeño rincón para compartir esas cosas que me ilusionan, me hacen pensar o simplemente me recuerdan por qué merece la pena lanzarse a la aventura.

Videoclips

De vez en cuando me da por juntar imágenes, música y recuerdos para contar las cosas de otra manera. Porque hay momentos del viaje que no necesitan demasiadas palabras: basta con unas cuantas imágenes y una buena canción. Aquí he ido reuniendo mis pequeños montajes, hechos con lo que tenía a mano y muchas ganas de compartirlos.

Camino de Santiago

Camino de Santiago

Antes de lanzarme a dar la vuelta al mundo, tenía que comprobar si esto de viajar en bicicleta era realmente lo mío. Y qué mejor manera de hacerlo que recorriendo el Camino de Santiago. Pedaladas, cansancio, buenos momentos y alguna que otra sorpresa. Fue una aventura en sí misma y, sin saberlo, uno de los primeros pasos hacia todo lo que vendría después.