INTRODUCIENDO TIEMPO DE DESTINO
Programando destino…
Uno de mis objetivos durante este viaje es regalar pelotas de fútbol a niños y niñas de países donde conseguir una no siempre es fácil.
Una pelota cuesta muy poco, pero puede significar muchísimo para quienes apenas tienen oportunidades de jugar con una. Al fin y al cabo, para echar un partido solo hacen falta una pelota, unos cuantos amigos y ganas de pasarlo bien.
Siempre que tenga ocasión, intentaré llevar un poco de alegría a través de algo tan sencillo como el fútbol. Porque hay sonrisas que valen mucho más que los 8 o 10 euros que cuesta un balón.
Jordi Romo
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Sol con nube citas Atlas, el amigo que conocí en Shanghái y originario de Hong Kong, me había dicho de quedar y de enseñarme un poco la ciudad y los mejores mercados. Quedamos en Mong Kok Station y desde allí recorrimos un montón de mercados laberínticos en los que los teléfonos móviles estaban tirados de precio, tanto que por algo menos de 90 euros me compré un Xiaomi Redme Note, con el que subir crónicas, ya que mi teléfono empezaba a notar la paliza del camino. También comparé precios para otras compras. Luego dimos más vueltas por la ciudad y visitamos el Street Temple, una calle con paradas nocturnas en la que destacan los buenos precios y el ambiente hiperactivo de los vendedores y consumidores. De ahí fuimos a cenar en uno de los restaurantes recomendados por Atlas, donde comimos una especie de tortilla con ostras muy buena y barata. De vuelta para descansar en el hostal, me encontré a José y juntos fuimos a dar una vuelta nocturna por la gran ciudad de Hong Kong. En este lugar encontramos a la gente tirada en el suelo o borracha, dando las pinceladas a las luces y los callejones oscuros de esta urbe. |
