Despedida e inicio de la vuelta al mundo en la plaza de Osca
El 12 de octubre de 2013 llegó por fin el día de comenzar mi vuelta al mundo en bicicleta. Habíamos organizado una despedida en la plaza de Osca, en el barrio de Sants de Barcelona, y desde las once de la mañana empezó a acercarse gente para acompañarme en aquel momento.
Fue una hora y media de auténtica locura. Entre familiares, amigos y conocidos, intentaba encontrar un momento para saludar y agradecer a todos que hubieran venido. Incluso Sants 3 Ràdio se acercó a la plaza para hacerme una entrevista antes de la salida.
Uno de los momentos que más recuerdo fue cuando nos reunimos todos para hacernos una fotografía de grupo. Ver a tanta gente allí para despedirme me emocionó mucho, y aquella imagen es uno de los recuerdos que siempre guardaré de aquel día.
Pocos minutos después de las doce llegó el momento de marcharme. Me despedí de mi familia, de mis amigos y me subí a la bicicleta con la que iba a recorrer el mundo.
Pero no salí solo. Varias decenas de ciclistas me acompañaron por la calle de Sants hasta la plaza de Espanya y después por la Gran Via, atravesando Barcelona en dirección a la costa. Poder recorrer la calle de Sants con tantos ciclistas juntos fue, como escribí aquel día, uno de esos pequeños sueños cumplidos.
Después de algunos pinchazos de mis acompañantes, seguimos pedaleando junto al Mediterráneo hasta Vilassar, donde paramos a comer y continuamos con la despedida.
A partir de allí cada uno fue siguiendo su camino y yo continué hacia Girona, mi primera etapa. Llegué ya de noche, donde mi amigo Pau y otros amigos me tenían preparada otra sorpresa: una pequeña fiesta de despedida.
Fue un día intenso, emocionante y difícil de olvidar. Muchas gracias a todos los que os acercasteis a la plaza, a quienes me acompañasteis en bicicleta y a todos los que me ayudasteis a comenzar esta aventura de la mejor manera posible.