INTRODUCIENDO TIEMPO DE DESTINO
Programando destino…
Uno de mis objetivos durante este viaje es regalar pelotas de fútbol a niños y niñas de países donde conseguir una no siempre es fácil.
Una pelota cuesta muy poco, pero puede significar muchísimo para quienes apenas tienen oportunidades de jugar con una. Al fin y al cabo, para echar un partido solo hacen falta una pelota, unos cuantos amigos y ganas de pasarlo bien.
Siempre que tenga ocasión, intentaré llevar un poco de alegría a través de algo tan sencillo como el fútbol. Porque hay sonrisas que valen mucho más que los 8 o 10 euros que cuesta un balón.
Jordi Romo
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Un clásico entre Barcelona y Real Madrid es buen pretexto para quedarse un día más en San Luis y más si tenemos en cuenta que estoy entre personas maravillosas con las que comparto muchas cosas. Con la mañana usada para descansar y prepararme para este evento, ya salí en el coche de Montserrat y Waldo hasta el bar de kiwi, llamado Muelle Gamba, en el que representaba que iban a echar el partido. Montserrat, mientras tanto, tenía que ir con Waldo a mirar unas cosas para la boda de una de sus dos hermanas: Paulette o Flower, su sobrenombre. Esperé un rato ayudando a colocar las mesas en el bar y la TV hasta que la sorpresa llegó al decirme que tenían que buscar en Internet una página para poder ver el partido. Mi sorpresa, ya que creía que estaba normalmente pagado y preparado, me encontraba delante de un portátil intentando buscar desesperado un canal sin bloqueos para ello. El partido ya había empezado y yo seguía buscando desesperado sin suerte y poniéndome más nervioso por momentos, hasta que a los 17 minutos de partido y con el match en una fase interesante, ya me senté para verlo con algunas interrupciones dadas por la conexión a internet. No pasaba nada, ya que así se habían dado las cosas y las quejas no servían de nada, tan solo disfrutar del partido. Un clásico emocionante en el que estaba seguro que ganaríamos y, mientras charlaba con algunos amigos de Montserrat, parecía que iba por buen camino hasta los últimos minutos de la segunda parte en el que, como muchos sabrán, y después del gol del Barcelona, el Madrid logró empatar y finalmente ganar a través de un gol de Cristiano. Un bajón sin precedentes, aunque, como siempre, había que ser sensato y dar la enhorabuena a los ganadores con un poco de rabia en mi interior por no conseguir apuntalar la liga que, por otro lado, tenía que haber una debacle para no conseguirla. Luego esperé charlando del mal resultado hasta que Montserrat me pasó a buscar con todas las tareas de la boda ya terminadas. Para comer fuimos con su madre y su hermana a un food truck, que era un evento gastronómico en el que se servía comida en camiones, como en una feria, aunque no nos quedamos demasiado rato por el repentino frío que hizo y de ahí salimos a comer a una taquería al riquísimo taco, comiendo genial y pasando unos buenos ratos con su familia para apaciguar de esa manera el mal resultado del Barcelona. Por la noche y, después de un descanso merecido escribiendo y repasando fotografías, Montserrat me llevó a una fiesta de cumpleaños de una amiga suya y con muchísima gente y música nos divertimos hasta altas horas de la noche mientras se hablaba de todo y más, desenvolviéndome con naturalidad en ese ambiente tan festivo en el que me saqué, con todos ellos, algunas fotos de recuerdo. |
