INTRODUCIENDO TIEMPO DE DESTINO
Programando destino…
Uno de mis objetivos durante este viaje es regalar pelotas de fútbol a niños y niñas de países donde conseguir una no siempre es fácil.
Una pelota cuesta muy poco, pero puede significar muchísimo para quienes apenas tienen oportunidades de jugar con una. Al fin y al cabo, para echar un partido solo hacen falta una pelota, unos cuantos amigos y ganas de pasarlo bien.
Siempre que tenga ocasión, intentaré llevar un poco de alegría a través de algo tan sencillo como el fútbol. Porque hay sonrisas que valen mucho más que los 8 o 10 euros que cuesta un balón.
Jordi Romo
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Tal y como hablamos el día anterior, me quedé en Posadas para que Mundy me enseñara mejor la ciudad. Desayunamos mate con pastas típicas argentinas que eran una maravilla. Luego me llevó con su furgoneta por la costanera para que la viera con pleno sol. Vi uno de los emblemas de la ciudad, como el puente que unía Argentina con Paraguay. Un puente que, por lo que me comentaba Mundy, lo cambió todo a nivel económico y cultural, acercando los dos países vecinos. Realmente, esas son cosas que merecen ser contadas, por encima de las desgracias, ya que lo bonito es ver cómo el mundo se acerca y se une en una comunión por encima de nacionalidades. De ahí me llevó a dar una vuelta por el centro y trabajó un poco, pagando cosas en el banco y recogiendo paquetes de tinta en una transportista. Es una manera distinta, pero útil, de cómo vive la gente el día a día en esa capital de Misiones, de 400.000 habitantes. Seguimos el día recogiendo a su hija del colegio y dejando los cartuchos de tinta en su tienda. Dimos por finalizada la mañana volviendo a casa para comer un delicioso pastel de patatas y carne con queso, extremadamente delicioso. Como buen país latino, se acostaron para dormir la siesta. Por la tarde nos acercamos hasta una reserva de animales, llamada el Puma, que estaba a 15 kilómetros a las afueras de la ciudad; pero, todo nuestro gozo en un pozo: lo tenían cerrado por reformas, con lo que Alicia, su mujer, Mundy y yo aprovechamos para hacer algunos recados, pasando por la arteria más importante de Posadas. Eso fue todo en un día largo, descansado, pero intenso, antes de ver el partido de Argentina contra Uruguay de la Copa América que se estaba jugando en Chile, comiendo un lomito (bocadillo de carne, queso y salsas, rico, rico) y tomando un fernet con menta. Acabó el día viendo, medio dormidos, un programa de cantantes en los canales argentinos, empapándome de la realidad profunda de este país. |
