INTRODUCIENDO TIEMPO DE DESTINO
Programando destino…
Uno de mis objetivos durante este viaje es regalar pelotas de fútbol a niños y niñas de países donde conseguir una no siempre es fácil.
Una pelota cuesta muy poco, pero puede significar muchísimo para quienes apenas tienen oportunidades de jugar con una. Al fin y al cabo, para echar un partido solo hacen falta una pelota, unos cuantos amigos y ganas de pasarlo bien.
Siempre que tenga ocasión, intentaré llevar un poco de alegría a través de algo tan sencillo como el fútbol. Porque hay sonrisas que valen mucho más que los 8 o 10 euros que cuesta un balón.
Jordi Romo
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Salí pronto a rodar para llegar pronto a Gyeongju; ya que un montón de gente me había recomendado ver esta ciudad. La ruta hasta Gyeongju se presentaba calurosa con un sol tremendo a mi espalda y pronto necesité agua para recuperarme de tanto sudor. En las gasolineras de Corea te dan agua fría sin ningún problema y es un lugar donde puedes descansar un poco porque la amabilidad con la que te tratan es sublime. Muchos kilómetros después y algunos que me dejo en el camino, me encontré inmerso en Gyeongju. Primero dejé las cosas en el Homo Nomad Guesthouse, un lugar acogedor y de lo más barato de la zona, donde la pareja que lleva el hostel te recibe con mucha amabilidad y te ofrece toda la ayuda que necesitas para recorrer la ciudad. En ella pude ver diferentes cosas: Templo Bulguksa (***) Gruta Seokguram.(***) Museo Nacional de Gyeongju (***) Emplazamientos Funerarios Reales Deareungwon (****) Observatorio Cheomseongdae (***) Templo Bunhwangsa (****) Estanque Anapji (****) Villas típicas (*****) Por la noche nos reunimos en el Homo Nomad con nuevos amigos y con una botella de vino español, comprada por un coreano a precio de oro, cuando no debía valer más de 2 euros. Aún así, me hizo gracia volver a probar el sabor del vino y brindamos por la hermosa Corea hasta la medianoche. |
