INTRODUCIENDO TIEMPO DE DESTINO
Programando destino…
Uno de mis objetivos durante este viaje es regalar pelotas de fútbol a niños y niñas de países donde conseguir una no siempre es fácil.
Una pelota cuesta muy poco, pero puede significar muchísimo para quienes apenas tienen oportunidades de jugar con una. Al fin y al cabo, para echar un partido solo hacen falta una pelota, unos cuantos amigos y ganas de pasarlo bien.
Siempre que tenga ocasión, intentaré llevar un poco de alegría a través de algo tan sencillo como el fútbol. Porque hay sonrisas que valen mucho más que los 8 o 10 euros que cuesta un balón.
Jordi Romo
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Un día entero en un tren. Desde que te levantas, rodeado de miradas de curiosidad, pasando por todas las comidas del día hasta que te acuestas, entre algún que otro ronquido. Todo ello surcando un país desértico, con lagunas de belleza, en el amanecer y el atardecer. También las diversas compras que se realizan con los mercaderes que van pasando por los vagones hacen de este un lugar extraño. Venta de móviles, ropa o, incluso, curanderos que por 1000 tenges te pasaban una máquina por la mano diciéndote los problemas que podías tener. Por la tarde, en el vagón, empezamos a conocer a gente y entre unos chicos que nos querían conocer y otros que no se atrevían, al final nos liamos a hablar (sin entendernos muy bien). Acabamos sentados en los asientos de una pareja de nativos muy majos y cenando con un montón de curiosos preguntando y sonriendo, durante un buen rato.
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