INTRODUCIENDO TIEMPO DE DESTINO
Programando destino…
Uno de mis objetivos durante este viaje es regalar pelotas de fútbol a niños y niñas de países donde conseguir una no siempre es fácil.
Una pelota cuesta muy poco, pero puede significar muchísimo para quienes apenas tienen oportunidades de jugar con una. Al fin y al cabo, para echar un partido solo hacen falta una pelota, unos cuantos amigos y ganas de pasarlo bien.
Siempre que tenga ocasión, intentaré llevar un poco de alegría a través de algo tan sencillo como el fútbol. Porque hay sonrisas que valen mucho más que los 8 o 10 euros que cuesta un balón.
Jordi Romo
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10 horas de sueño y aún quería dormir más; pero eran muchas las ganas de visitar esta área de Estados Unidos y poco el tiempo que tenía. Con lo que, nada más despertar, salí a dar una vuelta por la playa y, aunque las nubes entorpecían mis imágenes, recorrí un par de kilómetros sacando fotografías de todo lo que veía, que me llamaba la atención o me gustaba. Cruzando la típica vía en la que se recorre toda la playa vi de nuevo cosas que sólo podía ver a través de la pantalla hasta ese momento: patinadores, corredores en bañador, chicas lindas disfrutando de la playa, bicicletas americanas a montones y socorristas de la playa. Llegué lejos de un lado a otro del muelle para terminar justo ahí y volver al apartamento en el que Dave y Luisi ya se habían levantado. Con eso ya nos activamos un poco yendo al Starbucks para tomar como el día anterior capuchino y hamburguesa de chorizo picante y salimos hacia Laguna Beach con el coche. Fueron 45 minutos de viaje; pero valió la pena, ya que esa zona era espectacular con barrancos, montes verdes y un color de agua del Pacífico que pocas veces había visto antes y, sobre todo, lo vimos cuando salió el sol que iluminó todo el mar en un impresionante azul claro. Aún así, siendo 5 de mayo y con la fiesta de Independencia de los mexicanos tan cerca, y nunca mejor dicho, ya que realmente los mexicanos de Estados Unidos también lo celebraban por todo lo alto, con lo que fuimos a un restaurante mexicano de la zona para degustar su deliciosa comida. Unas enchiladas y sopa con ensalada viendo el mar en todo momento y mezclando sabores mexicanos en tierras californianas. Toda una experiencia. Para seguir con la visita a Laguna Beach pasamos por el hotel "Montage" en el que tenían unas vistas al mar increíbles y un largo paseo al lado a los barrancos de la zona junto al mar. Paseaba sacando fotografías justo en el momento que el citado sol y su luz hicieron acto de presencia para iluminar la belleza de esa espectacular vista, vistiendo de colores mis fotografías. En el mismo hotel tomamos algo en el bar en el que uno de los camareros quedaba impresionado con mi viaje y con el que estuvimos hasta que ya decidimos volver a Halington Beach, dando por finalizada esa excursión al paraíso, más bien rico, de California. Con una pausa en el apartamento para descansar durante unos minutos, retomamos el aliento para continuar paseando por los alrededores con Dave y tomando unos vinos desde unas vistas a la playa hermosas con camareras simpáticas e igual de hermosas. Para acabar bien de comida cenamos en el restaurante "Seasalt Wefaild Grill" con carne de primera en la que disfruté como un niño de la experiencia californiana a tutiplén!! Para terminar bien de risas el 5 de mayo y conociendo otra gente, fuimos primero a una cantina mexicana, llena de gente, para luego acabar tomando unos vinos blancos californianos, muy reconocidos, con más amigos sorprendidos por mis aventuras y charlando durante horas hasta que volvimos al apartamento dando por terminado el 5 de mayo, recordando para siempre esas hermosas vistas de Laguna Beach. |
