INTRODUCIENDO TIEMPO DE DESTINO
Programando destino…
Uno de mis objetivos durante este viaje es regalar pelotas de fútbol a niños y niñas de países donde conseguir una no siempre es fácil.
Una pelota cuesta muy poco, pero puede significar muchísimo para quienes apenas tienen oportunidades de jugar con una. Al fin y al cabo, para echar un partido solo hacen falta una pelota, unos cuantos amigos y ganas de pasarlo bien.
Siempre que tenga ocasión, intentaré llevar un poco de alegría a través de algo tan sencillo como el fútbol. Porque hay sonrisas que valen mucho más que los 8 o 10 euros que cuesta un balón.
Jordi Romo
|
Me levanté sobre las 11, después de la fiesta que viví ayer y con la energía a tope. Me organicé todo para salir en el mismo día a Guayaquil y de ahí a Puyo. Aun así, el autobús a Puyo salía de Guayaquil sobre las 23 horas y de allí a Guayaquil tenía 3 horas, con lo que esperé aprovechando el tiempo a las 5 de la tarde para no ir con prisas y no perder ese autobús. Aproveché el tiempo paseando por la playa ecuatoriana y relajándome entre sus calles llenas de puestos ambulantes. También vi el partido del Barça, junto a Óscar, por internet y volví a vislumbrar la fauna y flora que había alrededor de su hostal y con el cual podías sentir dada su aproximación, a la playa entre la jungla y el mar. Sobre la hora que he dicho cogí un autobús con algún lío, dado por la confusión de asientos, ya que el mismo asiento que yo tenía asignado en el boleto era el mismo que otros dos señores que ya estaban en el bus. Con lo que lo arreglé con la boletaría y ya por fin me dejaron sentarme. Pasadas las tres horas viendo varias pelis llegamos a la espectacular y renovada estación de Guayaquil donde me esperé a que el autobús saliera hacia Puyo. En el viaje hicieron bajar a todos los hombres del bus y nos cachearon a todos, sin el más mínimo pudor, tocando todas las partes del cuerpo. Estuvieron buscando una media hora por todo el bus hasta que nos dejaron continuar con un viaje que ya empezaba a agobiarme. |
