INTRODUCIENDO TIEMPO DE DESTINO
Programando destino…
Uno de mis objetivos durante este viaje es regalar pelotas de fútbol a niños y niñas de países donde conseguir una no siempre es fácil.
Una pelota cuesta muy poco, pero puede significar muchísimo para quienes apenas tienen oportunidades de jugar con una. Al fin y al cabo, para echar un partido solo hacen falta una pelota, unos cuantos amigos y ganas de pasarlo bien.
Siempre que tenga ocasión, intentaré llevar un poco de alegría a través de algo tan sencillo como el fútbol. Porque hay sonrisas que valen mucho más que los 8 o 10 euros que cuesta un balón.
Jordi Romo
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Recién levantado he cogido el equipaje, me he comido un bocadillo de un puesto callejero y he salido a pedalear con todo el solazo de la mañana. Como siempre, la carretera es muy solitaria y, aunque te cruces con montones de personas, motos, bicicletas o camiones, no hablas con nadie. Al final, la relación con el asfalto es muy estrecha y tu cabeza, durante tantas horas en la monotonía, no deja de pensar mil cosas distintas. Por el camino he cruzado un par de pasos de montaña suaves hasta que he llegado a Nha Trang. Me esperaba algo realmente bonito, ya que todo vietnamita con el que había hablado me había soltado auténticas maravillas del lugar. Pero la realidad me ha ofrecido otro punto de vista, ya que el turismo ruso está terminando con cualquier resquicio de la cultura vietnamita y, en mi opinión, la fiesta que se vive aquí es impropia de Vietnam. Mañana descansaré e iré a los templos más próximos. Hoy no he podido más que catar la playa y pasear un poco por sus callejuelas y mercados. Es la primera impresión, pero no quiero que me influya en el resto de los días.
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